No te ahogues en un vaso de agua
La mayoría de las veces nos ahogamos en un vaso de agua, y no somos conscientes de la situación. Pensamos tanto en el problema, que somos incapaces de ver su solución. Así perdemos días, semanas y meses sin conseguir la solución. Sólo después somos capaces de ver que el problema no era tan grande como creíamos.









