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Mentalidad

No es el qué, es el cómo

Haces lo que tienes que hacer. Cumples. Avanzas. Pero algo sigue sin cambiar. ¿Y si el problema no fuera el qué, sino el cómo? Este artículo revela por qué dos personas pueden hacer exactamente lo mismo… y obtener resultados completamente distintos. Y cómo cambiarlo desde hoy.

Todos los caminos llevan a Roma

A veces nos venden la idea de que solo hay una manera de cambiar o de lograr tus objetivos. Cada persona, coach o experto en el tema te venderá su método, que quizás sea el que le funcionó a él. Yo te diría que todos los caminos llevan a Roma y que lo importante es probar. Prueba cada método, ve qué te funciona y qué no. Lo peor que puede pasar es que tengas más conocimientos de ti misma.

Cuando aguantas el dolor

Si eres de las tiene tendencia a aguantar el dolor (físico o emocional), sin escucharte, creyendo que eso te hace más fuerte y que ser más fuerte es sinónimo de ser mejor, te entiendo, porque yo era así. Pero la realidad es que no hay necesidad de aguantar ningún dolor gratuitamente. Solucionarlos es la verdadera definición de fortaleza.

Nivel 2: Ponte tú primero

El segundo nivel de la gestión del tiempo es más que una simple técnica, sino un cambio de mentalidad. Este nivel consiste en priorizarte ante que cualquier otra persona. Porque, cuando te pones primero, manejas tu tiempo en función de tus prioridades, y no entorno a la de los demás.

Citas sobre el aprendizaje, que te harán reflexionar

Aprender forma parte de la vida. Estamos aprendiendo constantemente. Debemos aprender constantemente. No hacerlo es sinónimo de una vida estancada, sin estímulos. Podemos aprender de distintas fuentes, de distintas personas, a distintos ritmos, de manera formal e informal. No importa el cómo sino el hacerlo. En este artículo te presento cinco citas que te incitarán a aprender… haciendo.

Escucha tu cuerpo… y hazle caso

Tu cuerpo te habla constantemente, a través de tus emociones, de tu estado físico, de dolores, de intuiciones, de malestares, de ganas de hacer algo o de dejar de hacerlo. Sin embargo, muchas veces escogemos nuestras rutinas, hábitos, preocupaciones, y en lugar de hacerles caso, las pasamos por alto. ¿Y si hoy comienzas a escuchar esos mensajes de tu cuerpo?

Complácete

Complacerte, hacer lo que quieras, sin justificar tus acciones, sin pedir permiso, sin tener una razón o una excusa para hacerlo, es un problema recurrente en las vidas ajetreadas de muchas mujeres. El problema es que, si esta actitud es recurrente, puede generar ansiedad, estrés y depresión. Date el gusto de darte el gusto, simplemente porque te provoca.

Focalízate en ti

Focalizarse en una misma puede parecer egoísta. Siempre nos han enseñado que para ser buenas personas, debemos tener en cuenta las necesidades de los demás. El problema es que nos hemos focalizado tanto en los demás, que terminamos creyendo que ellos tienen siempre la razón, y que sus elogios y sus críticas tienen algo que ver con nuestro valor como persona.

Escucha los mensajes

La vida te envía muchos mensajes, de diferentes fuentes: a veces es tu cuerpo a través de enfermedades u otros síntomas. Otras veces es tu instinto. En otros casos, los mensajes son más directos, y vienen de situaciones que se repiten y que seguirán repitiéndose si no actúas y cambias. Los mensajes siempre están ahí. A ti de buscar entenderlos.

El secreto que lo cambia todo

Hay un secreto que te liberará, que te dará energía, empoderamiento, tiempo y espacio mental. Es un secreto que todos necesitamos escuchar, que soltará tensiones, que generará paz interna, comprensión contigo y con los demás. Es un secreto que se aplica a mujeres, hombres, niños. Todos lo vivimos, de una manera u otra.