Sueña en grande
La mayoría de los adultos perdimos la capacidad de soñar. A diferencia de los niños, cuando tratamos de imaginar qué queremos y qué es posible para nosotras, comenzamos a limitarnos, convenciéndonos por qué eso no es posible, por qué no lo lograremos y ni vale la pena intentarlo. Hoy te invito a hacer lo contrario.









