El verdadero problema no son los problemas
La semana pasada tuve varias conversaciones que me dejaron pensando. Mujeres inteligentes, capaces y con vidas aparentemente normales compartían una sensación común: la de sentirse insatisfechas. ¿Estamos viviendo peor que antes o simplemente percibimos nuestros problemas de una manera distinta? Esta reflexión podría sorprenderte.









