Haz hablar tu tiempo
¿Y si tu tiempo pudiera hablar? ¿Qué diría sobre cómo lo tratas? Tal vez te agradecería por haberlo vivido plenamente o quizás te reclamaría por exigirle más de lo que puede dar. Este ejercicio te invita a mirar tu relación con el tiempo desde una perspectiva inesperada y profundamente reveladora.









