Las páginas negras
Los escritores profesionales conocen el miedo a la página en blanco: no saber qué escribir ni por dónde empezar. Pero quienes vivimos obsesionados con la productividad podemos sufrir el fenómeno contrario: las páginas negras. No conseguimos parar, descansar o decir que no. Y, cuando hacemos demasiado, dejamos de distinguir lo importante de lo innecesario.









