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¿Por qué muchas vivimos ocupadas y nos sentimos perdidas?

Sonia tiene 40 años. Dos hijos, un trabajo exigente y una vida llena de responsabilidades.

Sonia es también una de mis clientas de coaching.

La primera vez que hablamos me dijo algo que escucho muy a menudo:

– “Vengo porque necesito organizar mi vida. No puedo más con este caos. El tiempo no me alcanza y quiero que me enseñes a rendirlo mejor, a hacer más.

Me explicó que tenía muchas cosas que hacer, pero que no lograba organizarse sin generar aún más estrés, más sensación de desorden y más agotamiento.

Mientras empezaba a enumerarme todo lo que llevaba en la cabeza, la interrumpí suavemente.

Le dije:

– “Sonia, lo que te propongo es algo distinto.”

Más que aprender a planificar…

Le dije:

– “Ninguna técnica de productividad va a actuar como una varita mágica que resolverá todos los problemas de tu vida. Quien te diga eso, te está mintiendo.”

Continué:

– Dime si me equivoco, pero no creo que en el fondo quieras hacer más. Creo que quieres vivir mejor.

Ella me miró, y entre alivio y frustración, se reconoció en lo que le dije.

…necesitas cambiar de enfoque

A partir de ese momento, Sonia y yo comenzamos a trabajar de otra manera.

No empezamos por su lista de tareas.

Empezamos por algo más profundo:

  • Qué la motiva
  • Qué resultados desea obtener
  • Cómo se asegura que esa motivación y determinación continúen en el tiempo

Pilar por pilar. Paso a paso. Porque el verdadero problema no es el tiempo