Skip to content

Mentalidad

Mata al monstruo pequeño

Matar a un monstruo cuando es pequeño, en lugar de cuando se vuelve grande, es una alegoría para recordarnos que el dejar los problemas sin resolver, equivaldría a dejar ese problema, ese monstruo crecer y hacerse más grande. Un problema sin resolver disminuye tu determinación y confianza, además de convertirse en uno más difícil de solucionar.

Simplifica para profundizar

En el artículo anterior vimos la importancia de simplificar tu vida, para tener una de mayor significado. Aquí te hablaré de otro aspecto de la simplificación de la vida: de la importancia de eliminar, y también de ser consciente con qué vas a ocupar el espacio, tiempo y energía nueva que tienes, gracias a ese proceso de simplificación.

Simplifica tu vida

¿Te hace falta tiempo para hacer todo lo que “tienes” o “debes” hacer? ¿Crees que todo se resolvería si tu día, de repente, tuviese 48 ó 72 horas? Yo creo lo contrario. Para mí, la solución no es buscar más tiempo, sino hacer menos, simplificar la vida. Simplificar la vida no es hacerla más compleja, sino más profunda.

Toma el control de tu tiempo

El uso que haces de tu tiempo solo depende de ti, de lo que crees que debes hacer o no, de qué tan clara tengas la dirección que quieres darle a tu vida. Por muy difícil que parezca, el uso que haces de tu tiempo no depende de tu jefa, de tu pareja, ni del Gobierno.

Lo importante para ti

El problema es que a veces confundimos placer con importancia, y solo perseguimos aquello que nos da mayor placer, sin pensar en la importancia de la consecuencia de nuestros actos. De ahora en adelante, antes de actuar, piensa en las consecuencias posibles de tus decisiones. Piensa en su importancia versus el placer. Dale mayor prioridad a lo realmente importante.

Eso lo repetirás

Cuida cada cosa que hagas, cada palabra que digas, cada pensamiento que tengas, porque mientras más lo hagas, más lo repetirás, en ésa y en otras esferas de tu vida, lo quieras o no. Lo que haces, tenderás a repetirlo más que lo que no haces.

¿Lo que haces te interesa?

Solemos vivir una vida en piloto automático, repitiendo un día tras otro, atrapadas en una vida que depende de decisiones pasadas o decisiones de otros. Para cambiar, primero debes tomar conciencia de esto y comenzar a preguntarte qué tanto te interesa lo que haces. En este artículo encontrarás una manera fácil de lograrlo.

Tres ingredientes para hacerlo mejor

La vida se vive mejor si damos nuestro mejor esfuerzo en cada cosa que hacemos. Para hacer mejor cada tarea, necesitas tres ingredientes: la intención, el deseo y la atención. Sin esto tres componentes, no importa qué tan bien sepas lo que vas a hacer, nunca lo harás extraordinariamente bien y nunca disfrutarás plenamente de tu vida.

Para hacer más en menos tiempo

No somos máquinas. No somos robots. Y aunque no podemos trabajar, de manera productiva, 24 horas al día por mucho tiempo, sin destruirnos, tenemos algo mejor: la capacidad de discernir entre lo que es importante para nosotras y lo que no lo es. Y, a partir de ahí, dedicar nuestra atención y creatividad, a hacer lo que realmente vale la pena hacer.

Tu ancho de banda mental

Tu ancho de banda mental es el conjunto de pensamientos que ocupan tu mente. Son los pensamientos, repetidos o no, que piensas durante un período de tiempo. Ocupa ese espacio mental, de manera proactiva, con los pensamientos que deseas, con los que te acercarán a los resultados que buscas, en lugar de dejar que pensamientos parasitarios definan tu vida.