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Planifica por bloques de tiempo

Abres la agenda el lunes por la mañana y descubres que toda tu semana ya está ocupada… pero de reuniones a las que no quieres ir, de obligaciones que quieres que desaparezcan.

Existen muchas maneras de planificar el tiempo.

Hay quienes prefieren una agenda en papel. Otros utilizan una agenda electrónica. Algunas personas planifican por días, otras por proyectos.

Y existe un método que, en mi opinión, es uno de los más útiles para recuperar el control de tu tiempo: la planificación por bloques.

Planificar por bloques consiste en diseñar un modelo de referencia para tu semana.

En lugar de decidir cada día qué vas a hacer desde cero, defines de antemano distintos bloques de tiempo destinados a determinados tipos de actividades.

Un bloque de tiempo no es más que un período reservado para realizar una actividad específica.

Con el tiempo, esos bloques terminan convirtiéndose en la estructura de tu semana.

En los próximos artículos compartiré contigo los principales bloques que utilizo personalmente:

Cuando planificas por bloques, dejas de sentir que tu semana ocurre por accidente y empiezas a sentir que la estás construyendo.

Sin embargo, quiero aclarar algo importante.

No existe una lista universal de bloques.

Cada persona debe construir los suyos en función de su realidad, sus objetivos y su estilo de vida.

Lo importante no es copiar la agenda de otra persona, sino diseñar una agenda que refleje la vida que tú quieres construir.

Ese es, precisamente, uno de los mayores beneficios de este sistema.

Los bloques de tiempo te permiten actuar de forma mucho más proactiva.

En lugar de limitarte a llenar la agenda con reuniones, citas y compromisos impuestos por otras personas, comienzas a reservar espacio para aquello que tú consideras importante.

Ya que las actividades verdaderamente importantes rara vez son urgentes.

Como esas actividades no generan presión inmediata, solemos aplazarlas una y otra vez.

Los bloques de tiempo son una herramienta para ayudarte a vivir con mayor intención.

Porque la agenda no debería limitarse a registrar las obligaciones que aparecen en tu vida. También debería reflejar las prioridades que tú decides construir.