No cambies tu identidad, cambia tus acciones
“No soy disciplinada”, “nunca termino nada”, “procrastino mucho”. Quizás algunas de las etiquetas que utilizas para describirte estén influyendo en la manera en que actúas. Pero cambiar completamente tu identidad puede ser agotador y difícil de sostener. Te propongo algo diferente: elige una sola acción diaria que haría la persona en quien quieres convertirte.









