Diario de un teléfono sin aplicaciones – Día N°4
Ya me estoy acostumbrando a vivir sin aplicaciones adictivas. El cambio, hasta ahora, ha sido mucho más simple y agradable de lo que jamás hubiese podido imaginar. Puedo tener mi celular a la vista, sin siquiera querer tocarlo. Mi celular es aburrido y, gracias a ello, comenzaré a tener una vida mucho más divertida e interesante.









