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¡Confía en ti!

Si quieres mejorar la gestión de tu tiempo, confía en que eres capaz de lograrlo. En lugar de concentrarte en lo que no haces bien, comienza a obsesionarte con tus buenas acciones: pregúntate cómo lograste hacerlo bien, qué pasos tomaste, en qué pensaste que te llevó a ese resultado. Cambia tu imagen de ti misma. ¡Confía en ti!

El silencio y la soledad

A muchas personas les aterroriza el silencio y la soledad. La razón de ellos es que les da miedo lo que puedan descubrir, gracias a ellos. Sin embargo, el silencio y la soledad son excelentes consejeras, si las sabes utilizas, si tienes las herramientas para sentir tus emociones, escuchar tus pensamientos y seguir tus instintos.

Deja de focalizarte en tus problemas

Si te focalizas mucho en lo negativo de tu vida, en lo que no está bien, en tus problemas y preocupaciones, deja de hacerlo por un momento y comienza a cambiar tu foco hacia los demás, hacia el por qué haces lo que haces, hacia tus metas y objetivos, de manera bonita, agradable y positiva.

El optimismo cruel

El optimismo cruel es pretender que los grandes problemas societales (la obesidad, la depresión, la disminución de la atención, el estrés, los problemas financieros) se deben a fallas individuales y que, por lo tanto, deben ser resueltos únicamente por cada individuo que los sufre. El optimismo cruel pretende que ignoremos los grandes intereses económicos detrás de estos problemas.

El confinamiento de los niños

Nuestros niños crecen pasando más y más horas en las escuelas y menos tiempo jugando libremente, entre ellos, sin la supervisión, ni las reglas de los adultos. Esto hace de ellos seres con mayores problemas de concentración y de comportamiento, ya que no pueden expresarse libremente, no desarrollan plenamente su creatividad, ni su capacidad de negociación y de liderazgo.

El aumento de la contaminación

Hoy vivimos rodeados de tantos tipos de contaminantes, especialmente en las grandes ciudades, que según los expertos, es imposible que nuestro cerebro no esté dañado, ante tanta agresión crónica. El coctel de pesticidas, plastificantes, retardantes de llama, cosméticos, hace que todos los niños hoy nazcan “precontaminados” por un cóctel tóxico. Debemos presionar a los gobernantes para que la situación cambie.

El deterioro de nuestra alimentación

Hoy en día, comemos tantos carbohidratos que terminamos con picos de energía por 20 minutos, seguidos de caídas bruscas. Además, nuestra comida carece de muchos nutrientes y contiene químicos (colorantes, preservativos, entre otros) que impiden el buen funcionamiento del cerebro. Un cerebro mal nutrido es un cerebro poco concentrado.

El aumento del estrés

A medida que las horas de trabajo y la presión aumenta, las personas se distraen más y son menos productivas. El trabajador británico promedio solo está realmente comprometido con su trabajo menos de 3 horas al día. Y aunque muchas personas han construido su identidad alrededor del trabajo, el estrés disminuye nuestra calidad de vida.

El surgimiento de la tecnología que te manipula

En los últimos años ha surgido un tipo de tecnología, que está diseñada para manipularte, para hacerte creer que eres tú quien decide qué ver, cuándo verlo, por cuanto tiempo, qué pensar… pero, en realidad, los algoritmos te conocen mejor de lo que tú te conoces a ti misma y te llevan a consumir contenido cada vez más tóxico.