Skip to content

Nadie te hace perder tiempo

Esta mañana las cosas no salieron como yo quisiera. Me explico.

Una persona me pidió cita para hablar sobre un tema que me molestaba un poco (un conflicto probable) y eso, a las 8:30 AM.

Yo pensaba que la reunión duraría 30 minutos y, sin darme cuenta, duró una hora.

Al terminar la reunión, seguí pensando en lo que nos dijimos durante otra hora más.

Finalmente, algo que yo había calculado que duraría 30 minutos, terminó durando 1h30.

Cuando le conté a una amiga lo que me pasó me dijo “esa persona te quitó mucho tiempo hoy”.

Pero, ¿sabes qué?

Nadie me quitó nada, porque:

1/ Yo decidí aceptar esa reunión.

2/ Yo pude controlar mejor el tiempo y decidir que solo duraría 30 minutos.

3/ Yo fui quien siguió pensando en el tema una hora de más.

No digo que debí haber hecho otra cosa. Quizás fue lo mejor para mí que ese evento durara dos horas. Quizás no.

Pero de lo que sí estoy segura es que:

·         pensar que soy una víctima de las decisiones de los demás y que mi planning depende de ellos, no me ayuda en nada, porque

·         yo soy la única que decide cómo usaré mi tiempo.