Si la mañana te ayuda a diseñar tu día…
La noche te ayuda a entenderlo y a preparar el siguiente.
La mayoría de las personas termina su día sin reflexionar. Y al día siguiente repite exactamente los mismos errores.
Existen muchas maneras de evaluar tu día (o cualquier proyecto o actividad).
Este que te presento es que yo utilizo desde años.
Al final del día, coges la misma hoja y la divides en cuatro cuadrantes.
Cuadrante 1 — Qué funcionó
Responde a esta pregunta: ¿Qué hiciste bien hoy?
Pequeñas acciones también cuentan.
Cuadrante 2 — Qué no funcionó
¿Qué cosas pasaron, y que te estaban bajo tu control, cuyo resultado no te gustó?
Sin juicio. Solo observación.
Cuadrante 3 — Qué vas a mejorar
En función de los dos primeros cuadrantes, ¿qué vas a cambiar mañana?
Una sola acción concreta.
Cuadrante 4 — Gratitud
¿Qué agradeces del día de hoy?
Algo real, vívido, que te haga sentir… agradecida.