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La claridad: el primer paso para descubrir tu propósito

El momento en el que comencé a ver con claridad

Cuando era adolescente y caminaba por las calles cercanas a mi casa, muchas veces reconocía a las personas no por su rostro, sino por su forma de caminar o de vestir. Desde lejos, las caras me parecían borrosas.

Por supuesto, eso hacía que a veces saludara a personas que no conocía o que, por el contrario, ignorara a alguien que sí formaba parte de mi círculo cercano.

A los trece años el oftalmólogo me diagnosticó miopía, un defecto visual que permite ver muy bien de cerca, pero borroso de lejos.

Recuerdo perfectamente el día en que me entregaron mis primeros lentes.

Estaba en el carro de mis padres y, de repente, podía leer con claridad los letreros de los negocios, distinguir detalles que nunca antes había visto y observar el mundo con una precisión completamente nueva.

Sentía como si estuviera viendo por primera vez.

Creo que algo muy parecido ocurre con nuestra vida.

El error más común

La mayoría de las personas tiene una idea general de lo que quiere. Saben, más o menos, cómo desean vivir.

Tienen un propósito difuso, algunos objetivos, una intuición sobre aquello que no quieren volver a experimentar.

Pero “más o menos” no siempre es suficiente.

Cuando desarrollas claridad es como si te colocaras unos lentes nuevos: aquello que antes era una silueta comienza a tomar forma.

Lo que parecía lejano se vuelve visible. Lo que era una intuición se convierte en una dirección concreta.

¿Qué es la claridad?

La claridad es la capacidad de definir con precisión qué deseas construir en cada área de tu vida.

No significa tener todas las respuestas.

Significa dejar de vivir con una imagen borrosa de tu futuro y empezar a describirlo con suficiente detalle como para poder avanzar hacia él.

Aplicación práctica en 4 columnas

Toma una hoja de papel y divídela en 4 columnas.

En la primera columna escribe cada una de las áreas importantes de tu vida. Por ejemplo:

  • Salud
  • Finanzas
  • Trabajo
  • Gestión del tiempo
  • Pareja
  • Familia
  • Amigos y comunidad
  • Espiritualidad
  • Y cualquier otra que sea importante para ti.

En la segunda columna describe cómo se encuentra esa área hoy. Hazlo con total honestidad, sin juzgarte.

Puedes colocarle una nota o escribir una o varias frases que te vengan a la cabeza cuando piensas en ella.

En la tercera columna escribe con todo el detalle posible cómo sería esa misma área si vivieras la vida de tus sueños.

  • ¿Cómo te sentirías?
  • ¿Qué estaría ocurriendo?
  • ¿Qué hábitos tendrías?
  • ¿Cómo sería un día normal en esa versión de tu vida?
  • ¿Qué habría cambiado?

No te limites por lo que hoy crees posible.

Describe la mejor versión que puedas imaginar.

Haz este ejercicio para cada una de las áreas importantes de tu vida.

Al terminar, tendrás una imagen mucho más precisa de la dirección hacia la que realmente quieres caminar.

¿Y la cuarta columna?

Esa la dejas para el próximo artículo…

No puedes caminar con seguridad hacia un lugar que apenas alcanzas a distinguir. Regálate hoy unos minutos para ponerle nitidez a la vida que realmente deseas construir.