Skip to content

Escucha tu cuerpo… y hazle caso

En Escucha los mensajes, te hablé de la importancia de observar las diferentes señales que te envía la vida, tu cuerpo, los demás.

Los mensajes están en todas partes, y a veces nos “gritan” pero nosotras, distraídas con nuestras vidas súper ocupadas, los celulares y sus redes sociales, Netflix, los falsos y verdaderos problemas, no nos tomamos el tiempo para darnos cuenta de que ellos están ahí, ni para preguntarnos “¿Por qué me siento así de extraña hoy?”, “¿Por qué esto que antes me gustaba, ahora me molesta?”, “¿Este dolor de cabeza o esta otra molestia en mi cuerpo, que nunca se va, de dónde viene?, ¿qué querrá decir?”

Pero a veces sí escuchamos, a veces, sí nos damos cuenta de que algo no anda bien. Otras veces escuchamos una voz tímida que nos dice “Este no es el camino; mejor elige este otro” o “Esto me provoca; esto quisiera intentarlo”. Y, sin embargo, pese que a veces escuchamos esas señales, no les hacemos caso. Seguimos con nuestras vidas, con nuestras preocupaciones, con nuestros planes, y no hacemos nada. Hacemos como si ese mensaje no fuese importante y, simplemente, lo ignoramos. Te propongo algo: cierra los ojos, y durante los próximos 2 minutos, con los ojos cerrados, pregúntate qué mensaje te está mandando tu cuerpo (u otras personas o la Vida) y, luego, define una acción que harás para no pasarlo por alto y para actuar, en función de lo que crees que el mensaje te quiere decir.