Déjame compartir contigo un secreto que ha cambiado mi vida.
Es un secreto que te ahorrará tiempo, energía y, sobre todo, mucha lucha interna.
Esta verdad se aplica a hombres, mujeres y niños.
Este secreto es muy simple: Tu energía No es constante.
No pretendas tener siempre el mismo nivel de energía. No pretendas siempre estar en el tope de tu capacidad, de tu concentración, de tu rapidez, de tu humor, porque no siempre lo estarás. Nadie lo está.
Y mientras más aceptes esta verdad, menos resistencia y lucha interna generarás aquellas horas, días, períodos de tu vida en lo que no te sientas sensacional.
Todos tenemos ciclos. En las mujeres, el ciclo menstrual nos da información que nos ayuda a determinar nuestro humor, nuestra energía. Pero no solo se trata de eso. Todos vivimos períodos de máxima energía y de bajo ánimo –y períodos entre los dos–, pero no siempre sabemos qué originó el cambio.
Lo importante es aceptar estos cambios como parte natural de la vida y entender que cada etapa tiene su razón de ser, su rol. Lo importante es reconocer que el descanso y el tiempo de introspección son tan necesarios como la actividad y el tiempo de relación.
El secreto que lo cambia todo es darle cabida a cada aspecto de nosotras mismas, sin pensar que uno es mejor que el otro, sino que cada ciclo, cada aspecto tiene su razón de ser.
Aceptación y observación son las palabras clave.