Hay momentos en la vida en los que sabemos exactamente lo que queremos, pero aun así no avanzamos. No porque nos falten capacidades, sino porque una pregunta aparece una y otra vez en nuestra mente: ¿y si no funciona?
Durante nuestra vida existen muchos momentos en los que necesitamos cambios, en los que queremos cambios con todas nuestras fuerzas.
Y, sin embargo, muchas veces, ante esos cambios, dudamos, nos frustramos y sentimos miedo.
El miedo y la duda se convierten en las emociones predominantes.
¿A quién no le ha pasado?
Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos dudado de nuestras propias capacidades, de la voluntad de la vida o de las oportunidades que podemos conseguir.
Hoy no te pido que dejes de dudar, porque la duda forma parte de la vida.
Hoy te pido algo diferente.
Si en estos momentos estás atravesando una fase de duda, si incluso has comenzado a abandonar una idea o un sueño, o si ya lo abandonaste por completo, pero en el fondo de ti todavía existe ese deseo de lograrlo, poco importa cuál sea tu objetivo.
Hazte esta pregunta:
¿Por qué sí va a funcionar?
Créate todas las razones que tu mente pueda imaginar. Date tiempo para reflexionar. Permítete imaginar ideas que incluso puedan parecerte imposibles o poco realistas.
Lo importante es que logres convencerte de que existen, al menos, tantas razones para que funcione como razones para que no funcione.
Porque cuando tienes dudas, miedos o incertidumbre, probablemente la pregunta que más te has hecho es:
- ¿Por qué no está funcionando?
- ¿Qué estoy haciendo mal?
- ¿Por qué esto no va a funcionar?
Entonces comienza a entrenarte para hacerte la pregunta opuesta:
- ¿Por qué sí va a funcionar?
- ¿Por qué esta vez puede ser diferente?
- ¿Por qué esta vez puede ser la oportunidad correcta?
- ¿Por qué, a pesar de todos los intentos fallidos anteriores, esta vez puedo lograrlo?
Entrena tu cerebro para hacerte preguntas distintas y buscar respuestas diferentes.
Porque poco a poco, cuando cambia la pregunta, cambian tus pensamientos. Y cuando cambian tus pensamientos, comienzan a cambiar tus acciones y tus comportamientos.
Enviarás más solicitudes para buscar trabajo, aprenderás más, intentarás más veces… soportarás mejor los rechazos.
Quizás el resultado no sea exactamente el que imaginas. Quizás tengas que ajustar el camino. Pero una mente que busca posibilidades actúa de manera diferente a una mente que solamente busca razones para rendirse.