Cambiar tus pensamientos durante unas horas, unos días, incluso unas semanas, puede ser fácil.
Cambiarlos de manera definitiva es uno de los ejercicios más difíciles, pero más gratificantes y productivos que harás en tu vida.
Por eso, a continuación, encontrarás doce consejos que te ayudarán a lograrlo:
1
Escribe cada día, en tu diario o en un cuaderno especial para esto, el pensamiento que decides adoptar a partir de ahora.
2
Léelo cada mañana, al despertarte. Pero no lo leas de manera automática, sino tomándote el tiempo de sentir profundamente la emoción. Si, al hacerlo, identificas un pensamiento que te haga sentir esa emoción de manera más intensa, no dudes en cambiarlo.
3
Repítelo cada noche, antes de dormirte. Que sea tu último pensamiento del día. Al recordarlo, visualízate, vete como esa persona que vive ese pensamiento.
4
Escribe ese pensamiento en lugares visibles, y solo si el hacerlo te permite revivir la emoción. Si ves que se vuelve una lectura automática, sin emoción, limítate con los tres consejos anteriores.
5
Eleva tu ambiente físico para que represente lo más posible ese nuevo pensamiento.
6
Vístete de la manera que mejor represente ese nuevo pensamiento. Piensa en esto como un acto de creatividad.
7
Rodéate con gente que piensa esos pensamientos. Si quieres ser puntual y organizada, busca nuevas amistades o rodéate con colegas que piensan que esas cualidades son importantes, o que ya las aplican en su vida.
8
Graba en tu celular (en WhatsApp o cualquier aplicación especial para grabar tu voz) un mensaje corto en el que:
- Te repitas ese pensamiento
- Expliques rápidamente por qué es importante
- Des ejemplos de momentos en los que ese pensamiento haya sido cierto. Luego, escucha ese mensaje a diario.
9
Escribe, idealmente a diario, estas tres cosas:
- Qué siente una persona que tiene este pensamiento
- Qué hace y qué no hace
- Qué resultados obtiene en su vida.
10
Imita la actitud de alguien que cree este pensamiento, de manera natural. Puede ser la manera de caminar, el tono de voz, la manera de sentarse, las conversaciones que tiene. Hazlo como un juego, como una práctica de actuación.
11
Cuando el pensamiento anterior aparezca, acepta que forma parte del proceso, y con mucha amabilidad y cariño hacia ti misma, reemplázalo por el nuevo.
12
Define un momento del día en el que vas a escribir al menos 2 evidencias que muestren la veracidad de ese nuevo pensamiento.
No te focalices en cuánto tiempo tardará este proceso de cambio de mentalidad. Focalízate en disfrutarlo y ser constante.