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Citas de Bruce Lee, que te harán reflexionar

Hace unos días me sentía triste. Miraba videos en Instagram, cuando de repente vi uno que llamó toda mi atención:

Era un video de Bruce Lee diciendo una frase que captó mi atención.

Bruce Lee fue un maestro de artes marciales y actor estadounidense.

Nació en el año 1940 en Estados Unidos, mientras sus padres trabajaban ahí. Pero fue criado en Hong Kong.

Tras estar involucrado en varias peleas callejeras, decidió disciplinarse gracias a las artes marciales.

Y aunque murió cuando apenas tenía 32 años, la sabiduría de sus palabras y el poder de sus movimientos, captaron la atención de toda una generación.

Por eso, hoy quiero compartir algunas de sus citas contigo.

1

Nadie es especial por defecto. La diferencia la marcan la conciencia y el esfuerzo. Cualquiera que esté dispuesto a observar y crecer puede cambiar su camino.

2

Presumir busca aprobación. La confianza busca claridad. Una depende de los demás. La otra nace de la disciplina.

3

La persona más peligrosa es la que escucha, piensa y observa.

4

Todo luchador puede ganar o perder. En el momento en que crees que eres invencible, ya estás derrotado.

5

La claridad elimina la confusión y da dirección.

6

La fuerza es la capacidad de mantener la consciencia bajo presión.

7

El tiempo no pasa. Somos nosotros quienes pasamos. En el momento en que comprendes esto, cada segundo se vuelve valioso.

8

Las personas se aferran a sus pensamientos como si fueran su identidad. Los pensamientos son nubes. Tú eres el cielo. Déjalos pasar y el espacio seguirá siendo tuyo.

9

Lo más difícil que una persona puede hacer es expresarse con honestidad y no mentirse a sí misma.

10

La comparación comienza cuando la identidad propia no está clara. Comprenderse a uno mismo elimina la necesidad de medirse con los demás.

11

Para poder controlarme, tengo que aceptarme, yendo con mi naturaleza, no en contra de ella.

12

Recuerda una cosa: si algo no te aporta paz, beneficio ni sentido, entonces no merece ni tu tiempo, ni tu energía, ni tu atención.

13

Yo soy mi propio estándar de excelencia. La única persona con la que debo compararme, y a la que debo superar con el tiempo, es a mí mismo.

14

Toda situación en la vida es temporal. Así que, cuando la vida sea buena, asegúrate de disfrutarla y recibirla plenamente. Y cuando no sea tan buena, recuerda que no durará para siempre y que vendrán días mejores.

15

No hables negativamente sobre ti misma, ni siquiera en broma. Tu mente no distingue la diferencia. Las palabras son energía y tienen poder. Cambia la forma en que hablas de ti misma y podrás cambiar tu vida. Aquello que no cambias, también lo estás eligiendo.

16

Quien te rechaza, te hace un favor.
Quien te critica, te da relevancia.
Quien te lastima, te hace más fuerte.
Quien te envidia, te hace más valiosa.

17

Cuanto más valoramos las cosas, menos nos valoramos a nosotros mismos.

18

Saber no es suficiente; debemos aplicar.
Querer no es suficiente; debemos actuar.

19

Absorbe lo que sea útil, descarta lo que no lo sea y añade aquello que sea exclusivamente tuyo.

20

No encuentras la paz. La eliges por aquello que decides ignorar, por aquello que dejas ir y por aquello a lo que dejas de dedicar tu energía. Ahí es donde ocurre el cambio.

21

No espero a que lleguen las oportunidades. Avanzo con tanta determinación que las oportunidades vienen hacia mí.

22

Mi mente está en calma.
Mi voluntad es firme.
Lo que decido se convierte en realidad.

23

Todo el mundo quiere aprender a ganar, pero nadie quiere aprender.

24

Los errores siempre son perdonables si se tiene el valor de admitirlos.

25

Vacía tu mente. No tengas forma, sé como el agua. Si pones agua en una taza, se convierte en la taza. Si la pones en una botella, se convierte en la botella. Si la pones en una tetera, se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede golpear. Sé agua, amigo mío.