Skip to content

Haz hablar tu tiempo

Si tu tiempo pudiese hablar, ¿qué te diría?

Piensa en el día de ayer. Imagina que ese día fuese una persona con voz propia. ¿Qué te diría? ¿Cómo se sentiría?

Quizás diría algo como:

“Estoy agotado. Me siento maltratado. Por más que intenté dar lo mejor de mí, nunca fue suficiente. Corrimos de una tarea a otra sin detenernos. A pesar de todos los esfuerzos, lo único que escuché fueron críticas: ‘Tú no eres suficiente’, ‘Debería haber tenido dos como tú. Sentí que nunca podía satisfacer tus expectativas. Y eso duele, porque yo soy lo que soy. No puedo dar más de lo que tengo.”

¿Qué diría tu día de ayer?

¿Qué diría sobre cómo tratas tu tiempo?

Porque muchas veces hablamos del tiempo como si fuera un enemigo. Lo culpamos por nuestras frustraciones. Decimos que nunca alcanza, que nos abandona, que pasa demasiado rápido.

La otra cara de la moneda

¿Y qué tal si en lugar de eso, diría algo como esto?

“Hoy me sentí muy bien. Me siento descansado, relajado. Disfruté cada una de las actividades que hicimos juntas. Cada parte de mí, es decir, cada minuto fue bien utilizado y tratado con cariño. Reímos, creamos, compartimos momentos importantes. Hubo exigencia y también satisfacción. Gracias a eso pude servir para construir algo valioso.”

Hubo épocas en las que mi tiempo me habría dicho exactamente eso. Poco a poco, al darme cuenta de esa situación, de la tensión constante, decidí comenzar a escucharme… hacer hablar mi tiempo.

El tiempo es más de lo que aparenta

Quizás la verdadera pregunta no sea cuánto tiempo tienes, sino cómo te relacionas con él.

Más importante que la cantidad de cosas que haces en un día, preocúpate por cómo vives ese día.

La manera en que tratas a tu tiempo suele ser un reflejo de la manera en que te tratas a ti misma.

Si vives exigiéndote constantemente más de lo que puedes dar, criticándote por no haber hecho suficiente o ignorando tus necesidades más básicas, probablemente también estés tratándote así en todas las áreas… creyendo que no eres lo suficiente y que debes hacer más para valer más.

Esta noche

Esta noche, antes de dormir, pregúntale a tu día qué tiene que decirte.

Y, si la respuesta no te gusta del todo, ¿qué pequeño cambio puedes hacer hoy para comenzar a escribir una historia diferente junto a él?